Tan solo quiero un lugar donde vivir en paz, bajo las estrellas heladas de certeza iluminaria. Mirar oscuridades, mirar el sol nacer. Buscar las fuentes del alma, bañarme en ellas cada amanecer. Y cuando digo cielos, digo cielos, digo cielos azules. Y que el alma de lobos nos guíe en las arenas heladas, que el fuego se encienda con la dulce canción del alma. Y cuando digo cielos, digo cielos, digo cielos azules. Cielos azules.